Aliado de Fujimori apoyó la pena de muerte como arzobispo de Ayacucho *

Dejó un recuerdo vergonzoso en la sufrida población
 

La presencia de Juan Luis Cipriani Thorne en Ayacucho despertó más resquemores que aceptación en la población, por sus posiciones políticas cambiantes y el plan de copamiento de instituciones que inició desde 1988.

"Cuando monseñor Cipriani llegó a Ayacucho, con él también llegó el Opus Dei, que hasta ese entonces no era conocido por los ciudadanos", refiere Magno Sosa, autor del libro "El Teólogo de Fujimori".

De acuerdo al texto, Cipriani hizo desde un principio campaña política, pero a favor de la candidatura de Mario Vargas Llosa. Sin embargo, al conocerse los resultados de la segunda vuelta, iniciaría un cambio radical en su discurso.

A1 parecer, Fujimori buscó al sacerdote con el objetivo de cimentar una alianza que se haría realidad con el apoyo económico del dictador a la gestión del arzobispo de Huamanga (hasta un millón de soles) y la inclusión de prominentes figuras del Opus Dei en los cuadros más recalcitrantes del fujimorismo, como Martha Chávez, Francisco Tudela y Rafael Rey.

Según el trabajo del periodista, cuando Cipriani ocupaba el arzobispado, intentó infiltrar el gobierno dcl CTAR regional. El testimonio de la médico Ruth Ochoa se refiere a ese hecho y al copamiento de la Dirección Regional de Salud y Educación.

Intentó arrebatar también el local que pertenecía a los miembros del Sindicato de Educación de Ayacucho, por intermedio de una demanda.

Durante esa gestión, se pronunció a favor de la pena de muerte y de los métodos utilizados por los militares en la lucha antisubversiva.

Asimismo, colocó a un sacerdote del Opus Dei en la iglesia de los franciscanos, castigó a la orden religiosa de Santa Teresa con la suspensión de su comedor por un viaje no autorizado y presionó a los jesuitas para el cambio de sacerdotes que él consideraba "peligrosos".
 

* Publicado en el diario Liberación, Lima 22 de enero del 2001, página 7.
 

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